A veces la misma persona que te hace mal es la misma que te hace bien, a veces la persona que te destruye con una palabra te levanta con dos, a veces la persona que necesitas no esta y cuando menos lo esperas aparece. A veces esperamos los hechos y no las palabras, a veces morimos por su palabra. A veces esperamos un cálido abrazo en vez de un amargo reproche.
Y otras veces nos cansamos de esperar.